Cortar Audio Online
Recorta archivos de audio con controles de tiempo de inicio y fin. Gratis, en tu navegador, sin subir archivos.
.mp3, .wav, .ogg, .flac, .aac · hasta 100 MB
Qué puedes hacer
Recorta cualquier audio al segundo exacto
Sin pérdida de calidad
Recorte no destructivo: copia el segmento sin recodificar. Calidad idéntica al original.
100% privado
El procesamiento ocurre en tu navegador. Tu archivo nunca se sube a ningún servidor.
Todos los formatos
Compatible con MP3, WAV, AAC, OGG, FLAC, AIFF y más.
Instantáneo
Sin colas ni esperas. El recorte se completa en segundos directamente en tu dispositivo.
Cómo funciona
Tres pasos, sin complicaciones
Sube tu archivo de audio
Arrastra o selecciona tu archivo MP3, WAV, AAC, OGG, FLAC u otro formato compatible. Hasta 200 MB, sin registro.
Establece los puntos de recorte
Introduce el tiempo de inicio y fin en formato mm:ss o hh:mm:ss. Usa el reproductor integrado para escuchar y ajustar con precisión.
Descarga el audio recortado
El archivo resultante conserva el formato original y la calidad exacta del segmento seleccionado. Descarga con un clic.
Preguntas frecuentes
¿Tienes dudas?
Depende del método de recorte utilizado. El recorte no destructivo (stream copy) copia los datos de audio sin recodificarlos, preservando exactamente la calidad original sin ninguna pérdida adicional. FFmpeg implementa esto con las banderas -ss (start seek) y -to (end time) combinadas con -c copy, que extrae el segmento copiando los paquetes comprimidos directamente sin pasar por el ciclo de decodificación-recodificación. Este método es extremadamente rápido (limitado solo por la velocidad de lectura/escritura del disco) y produce un archivo bit-por-bit idéntico al original en el segmento seleccionado. La única advertencia es la precisión en formatos con compresión temporal como MP3: el corte ocurre en el keyframe más cercano al punto especificado, que en MP3 puede ser hasta 26 ms antes del tiempo exacto (cada frame MP3 contiene 26 ms de audio a 44.1 kHz). Para recortes donde la precisión exacta al milisegundo es crítica, el recorte destructivo (con recodificación) permite cortar en cualquier punto, pero introduce una generación adicional de compresión con pérdida mínima.
Los formatos de audio más comunes son totalmente compatibles para recorte: MP3 (MPEG-1 Audio Layer III), WAV (Waveform Audio File Format), AAC (Advanced Audio Coding, incluyendo archivos .m4a), OGG Vorbis, FLAC (Free Lossless Audio Codec), AIFF (Audio Interchange File Format, común en macOS y Logic Pro), WMA (Windows Media Audio), y Opus. El soporte específico depende del navegador: Chrome 120+ y Edge 120+ soportan el mayor número de formatos a través de la Web Audio API y MediaRecorder. Firefox tiene soporte nativo para OGG/Vorbis y Opus. Safari (macOS/iOS) soporta AAC/M4A, MP3, WAV y AIFF de forma nativa. Para formatos menos comunes como FLAC en Safari o WMA en Firefox, la conversión previa a MP3 o WAV garantiza compatibilidad universal.
Para recortes de precisión, lo más efectivo es combinar escucha con valores numéricos exactos. El formato de tiempo aceptado es hh:mm:ss.mmm donde los milisegundos son opcionales (00:01:30.500 = 1 minuto, 30 segundos y 500 milisegundos). Para encontrar el punto exacto en un podcast o grabación: usa el reproductor integrado, pausa en el momento deseado, y anota el tiempo mostrado. En producción de ringtones, el estándar es que el tono más memorable de una canción generalmente ocurre en el estribillo, que en música pop típicamente comienza entre los 45 y 60 segundos del inicio. Para extracción de samples, busca los transientes de ataque (drum hits, notas de piano) que tienen un inicio claro; un error de 50 ms en el punto de corte puede hacer que el sample suene con un clic o artefacto audible en el inicio.
El límite práctico depende de la memoria RAM disponible en el dispositivo. La Web Audio API de los navegadores carga el archivo completo en memoria para procesamiento. Un archivo MP3 de 100 MB representa aproximadamente 8-10 horas de audio a 32 kbps, o 1-2 horas a 128 kbps, lo cual es más que suficiente para la mayoría de los casos de uso. En dispositivos modernos con 8 GB RAM o más, archivos de hasta 500 MB se procesan sin problema. En dispositivos móviles con memoria limitada, archivos de más de 100-150 MB pueden causar que el navegador cierre la pestaña por falta de memoria (OOM kill). Si necesitas recortar archivos de gran tamaño (entrevistas largas, grabaciones de sesiones de estudio), la recomendación es usar FFmpeg de línea de comandos directamente, que procesa el audio en streaming sin cargarlo completo en memoria.
El fade in y fade out son filtros de audio que aplican una rampa de ganancia al inicio y/o final del segmento recortado. En FFmpeg, se implementan con el filtro afade: -af 'afade=t=in:st=0:d=2,afade=t=out:st=28:d=2' aplica un fade in de 2 segundos al inicio y un fade out de 2 segundos empezando en el segundo 28 de un clip de 30 segundos. La duración típica para música es 1-3 segundos para fade in (dependiendo del tempo y estilo) y 2-5 segundos para fade out. Para ringtones, un fade in de 0.5-1 segundo evita el salto abrupto al sonar el teléfono, y un fade out de 2-3 segundos suena más natural que un corte brusco. Los fades requieren recodificación del audio (no se pueden aplicar con stream copy), lo que introduce una generación adicional de compresión con pérdida mínima en formatos como MP3 o AAC, imperceptible a bitrates de 128 kbps o superiores.
El recorte de audio tiene múltiples aplicaciones profesionales y de uso cotidiano. Creación de ringtones: recortar el estribillo de una canción a 30-40 segundos para usar como tono de llamada en smartphones (el formato M4R es el contenedor AAC que usa iOS para ringtones; en Android se acepta MP3 directamente). Edición de podcasts: eliminar silencios prolongados, errores del presentador, o fragmentos no relevantes antes de publicar. Extracción de samples: tomar fragmentos de 1-8 compases de una canción para usar como sample en producción musical, DJing o composición. Creación de clips de audio para redes sociales: plataformas como Instagram Reels, TikTok y YouTube Shorts aceptan audio de hasta 60-90 segundos. Preparación de material para e-learning: recortar fragmentos de conferencias o entrevistas para incluir en módulos de formación. Edición de audiolibros: separar capítulos de una grabación larga en archivos individuales.
Recortar audio online: guía técnica de precisión y formatos
El recorte de audio es una de las operaciones de edición más frecuentes en producción sonora, podcasting y creación de contenido digital. A nivel técnico, existen dos enfoques fundamentales con implicaciones muy distintas para la calidad del resultado. El recorte no destructivo, también conocido como stream copy o muxing sin recodificación, extrae el segmento de audio copiando los paquetes comprimidos existentes sin pasar por el ciclo decodificación-recodificación. Este método preserva la calidad original bit a bit y es el que implementa FFmpeg cuando se usan las banderas -ss (seek to start position) y -to (end time) junto con -c copy. La limitación de este enfoque en formatos con compresión temporal como MP3 (que organiza el audio en frames de 26 ms a 44.1 kHz con dependencias entre frames para el canal estéreo) es que el punto de corte debe coincidir con un límite de frame, lo que introduce un error máximo de aproximadamente 26 ms respecto al tiempo especificado. El recorte destructivo, en cambio, decodifica el audio completamente a PCM (Pulse Code Modulation, la representación sin comprimir de la onda sonora como una secuencia de muestras numéricas) y luego recodifica solo el segmento seleccionado al formato destino. Esto permite precisión exacta al sample (una muestra individual, equivalente a 1/44100 de segundo a 44.1 kHz) pero implica una generación adicional de compresión con pérdida en formatos como MP3 o AAC. A bitrates de 128 kbps o superiores, la degradación por una sola generación adicional de compresión es imperceptible en escucha crítica; a 64 kbps o menos, puede ser audible en contenido complejo como música con alta densidad espectral.
FFmpeg, el motor de procesamiento de audio y vídeo open source más usado del mundo (desarrollado originalmente por Fabrice Bellard en 2000 y mantenido activamente por la comunidad FFmpeg), es la referencia técnica para operaciones de recorte de audio. La sintaxis básica para recortar sin pérdida es: ffmpeg -ss 00:01:30 -to 00:03:00 -i input.mp3 -c copy output.mp3. La posición de -ss antes de -i (input seeking) es más rápida que después de -i (output seeking) para archivos largos porque aprovecha la indexación del contenedor. Para recorte con recodificación y fade: ffmpeg -ss 00:01:30 -to 00:03:00 -i input.mp3 -af 'afade=t=in:st=0:d=1,afade=t=out:st=88:d=2' -b:a 192k output.mp3. En el contexto de la creación de ringtones, el formato técnico varía según el sistema operativo móvil. iOS (iPhone) requiere el formato M4R, que es simplemente un archivo AAC-LC en contenedor MPEG-4 con la extensión .m4r renombrada (la misma estructura que un .m4a). La duración máxima para un ringtone de iOS es 30 segundos para tono de llamada y 25 segundos para tono de mensaje. Android acepta MP3, AAC, OGG y WAV directamente, sin restricción de duración técnica (aunque los usuarios típicamente prefieren 20-40 segundos). La frecuencia de muestreo recomendada para ringtones es 44.1 kHz (estándar CD), y el bitrate recomendado es 128 kbps para un balance óptimo entre calidad y tamaño de archivo.
Para edición de podcasts, el recorte es solo una de las operaciones básicas en un flujo de trabajo completo de post-producción. Los editores profesionales de podcasts utilizan DAWs (Digital Audio Workstations) como Adobe Audition, Reaper o GarageBand para ediciones complejas, pero para operaciones simples de recorte y extracción de segmentos, herramientas online ofrecen la ventaja de no requerir instalación de software. El formato de entrega estándar para podcasts distribuidos a través de RSS es MP3 (por compatibilidad universal con todos los reproductores de podcast desde iPodder en 2003 hasta Spotify, Apple Podcasts y Google Podcasts) a 64-128 kbps para contenido de voz, con mono en lugar de estéreo para reducir el tamaño a la mitad sin pérdida perceptible en voz hablada. La extracción de samples para producción musical requiere consideraciones adicionales de copyright. En Estados Unidos, la doctrina de fair use (17 U.S.C. § 107) no proporciona una excepción automática para samples musicales; el caso Grand Upright Music Ltd. v. Warner Bros. Records Inc. (1991) estableció que el sampling sin licencia constituye infracción de copyright incluso para fragmentos muy cortos. En la práctica de la producción musical moderna, los productores trabajan con sample packs con licencias Creative Commons o royalty-free, o bien obtienen clearance de las discográficas. Técnicamente, un sample usable en producción generalmente tiene entre 2 y 8 compases (4-16 segundos a 120 BPM), tiempo suficiente para establecer un groove rítmico o melódico reconocible.