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Convertir MP3 a WAV

Convierte audio MP3 comprimido a WAV sin comprimir. Ideal para edición en DAW, grabación en CD y equipos de broadcast. Gratis, en tu navegador.

Arrastra tu archivo aquí

.mp3 · hasta 100 MB

Procesado en tu navegador — el archivo no se subeGratis
Nota: La primera conversión carga el motor FFmpeg (~25MB). Las siguientes conversiones serán más rápidas.

Del archivo comprimido al estándar de producción profesional

Compatible con DAWs

Ableton, Logic, Pro Tools y todos los DAWs prefieren WAV sobre MP3 para edición y masterización.

Privacidad total

Tu audio nunca sale de tu dispositivo. FFmpeg.wasm procesa todo localmente, sin subidas a servidores.

PCM sin comprimir

WAV almacena audio PCM puro: sin codec, sin decodificación en tiempo real, máxima compatibilidad.

Inmediato tras la primera carga

El motor FFmpeg se descarga una vez y queda en caché. Todas las conversiones siguientes empiezan al instante.

Tres pasos, sin complicaciones

1

Selecciona tu archivo MP3

Arrastra o selecciona tu archivo .mp3. Sin registro, sin subidas a servidores.

2

Decodificación y conversión PCM

FFmpeg.wasm decodifica el MP3 y escribe el audio PCM sin comprimir en un contenedor WAV. Todo ocurre localmente en tu dispositivo.

3

Descarga tu WAV

El archivo WAV resultante es compatible con cualquier DAW, editor de audio, equipo de broadcast o software de grabación de CD.

¿Tienes dudas?

WAV es el formato estándar para edición de audio profesional, importación en DAWs (Ableton, Logic, Pro Tools), grabación de CDs de audio y equipos de broadcast. Muchos flujos de trabajo de producción musical y locución requieren WAV explícitamente porque garantiza compatibilidad absoluta y permite edición sin capas adicionales de compresión.

El aumento es significativo: un MP3 de 5 MB se convierte en un WAV de aproximadamente 50 MB, un incremento de unas 10 veces. Esto se debe a que WAV almacena audio PCM sin comprimir: cada segundo de audio estéreo a 44100 Hz ocupa unos 176 KB. Asegúrate de tener espacio suficiente en tu dispositivo antes de convertir archivos grandes.

No. El WAV resultante es una versión sin comprimir del MP3 lossy — no se recupera la información descartada durante la compresión original. El audio tendrá exactamente la misma calidad percibida que el MP3 original. La ventaja no es de calidad sino de compatibilidad: WAV funciona en absolutamente todos los programas y equipos sin depender de decodificadores.

Los casos de uso principales son: importar audio en un DAW o editor de video que prefiere WAV sobre MP3, preparar pistas para masterización profesional, grabar un CD de audio (el formato CD-DA requiere PCM a 44100 Hz/16 bits, que es exactamente el formato WAV estándar), y usar audio en equipos de broadcast o sistemas de megafonía que solo aceptan WAV.

Sí. La frecuencia de muestreo del archivo WAV resultante se toma del MP3 de origen. La mayoría de archivos MP3 tienen una frecuencia de muestreo de 44100 Hz (estándar CD), aunque algunos pueden ser 22050 Hz o 48000 Hz. El WAV preserva exactamente esta frecuencia sin conversión adicional.

Sí. El estándar CD-DA (Compact Disc Digital Audio), también conocido como Red Book (publicado por Philips y Sony en 1980), especifica audio PCM sin comprimir a 44100 Hz, 16 bits, estéreo. Esto es exactamente el formato WAV estándar. Para grabar un CD de audio que funcione en cualquier reproductor de CD, necesitas archivos WAV en este formato.

MP3 a WAV: formato PCM de audio digital, flujos de trabajo en DAW, especificación CD-DA (Red Book) y estándares de broadcast

WAV (Waveform Audio File Format) fue desarrollado conjuntamente por Microsoft e IBM en 1991 como parte de la especificación RIFF (Resource Interchange File Format). El formato almacena audio PCM (Pulse-Code Modulation) sin comprimir, la representación digital más directa del sonido analógico: cada muestra es un valor numérico que representa la amplitud de la onda sonora en un instante determinado. A 44100 Hz y 16 bits estéreo (el estándar CD), un WAV almacena 44100 × 2 bytes × 2 canales = 176.400 bytes por segundo de audio. Esta sencillez explica su longevidad: tres décadas después de su creación, WAV sigue siendo el formato de referencia en producción de audio profesional.

Los flujos de trabajo de las estaciones de trabajo de audio digital (DAW) como Pro Tools, Logic Pro, Ableton Live y Cubase están optimizados para WAV. A diferencia de MP3, que requiere decodificación en tiempo real durante la reproducción y edición, WAV se lee directamente como datos PCM, lo que reduce la carga de CPU y elimina posibles artefactos de decodificación. En masterización profesional, los ingenieros trabajan exclusivamente con formatos sin comprimir (WAV o AIFF) para preservar la máxima fidelidad durante el procesamiento. El flujo estándar es: recibir stems en WAV, procesar, exportar como WAV para distribución y luego codificar a MP3/AAC para consumo final.

La especificación CD-DA (Compact Disc Digital Audio), también conocida como Red Book por el color de la carpeta del documento original de Philips, fue publicada en 1980 y especifica audio PCM a exactamente 44100 Hz, 16 bits, estéreo. La elección de 44100 Hz no fue arbitraria: se basó en el teorema de Nyquist (el doble de la frecuencia máxima audible por humanos, ~20 kHz) más un margen para los filtros anti-aliasing de la época. Los equipos de broadcast, sistemas de megafonía profesional y la mayoría de plataformas de distribución de audio para radio también especifican WAV como formato de entrega, haciendo que la conversión MP3-a-WAV sea una operación rutinaria en flujos de trabajo de producción de audio y locución.