Convertir RGB a HEX
Convierte valores RGB y RGBA a código HEX al instante, en tu navegador.
Por qué usarlo
De valores RGB al código HEX correcto
Soporta RGBA
Convierte también colores con transparencia. El canal alpha se incluye en el resultado HEX de 8 caracteres.
Privado
Sin servidores, sin logs. La conversión ocurre completamente en tu navegador.
Clamping automático
Valores fuera de rango se ajustan automáticamente al valor válido sin errores.
Instantáneo
Resultado en tiempo real mientras ajustas los valores RGB.
Cómo funciona
Tres pasos, sin complicaciones
Introduce los valores RGB
Escribe los valores de los canales rojo (R), verde (G) y azul (B) en el rango 0-255. Opcionalmente añade el canal alpha (A) entre 0 y 1 para obtener un HEX con transparencia (#RRGGBBAA).
Conversión automática
El conversor calcula al instante el código HEX correspondiente. Los valores fuera del rango 0-255 se limitan automáticamente al valor válido más cercano. Los valores decimales se redondean al entero más próximo.
Copia el código HEX
Obtén el resultado en formato #RRGGBB o #RRGGBBAA listo para usar en CSS, HTML, SVG o cualquier herramienta de diseño que acepte códigos HEX.
Preguntas frecuentes
¿Tienes dudas?
RGB (Red, Green, Blue — Rojo, Verde, Azul) es un modelo de color aditivo basado en la emisión de luz. Mezclar los tres colores primarios al máximo (R=255, G=255, B=255) produce blanco; con todos en cero (0,0,0) se obtiene negro. El modelo RGB refleja cómo funcionan los píxeles de pantallas y monitores modernos: cada píxel contiene tres subpíxeles (rojo, verde y azul) que se iluminan con diferente intensidad para crear cualquier color visible. Es también el modelo que usa el ojo humano: la retina tiene tres tipos de conos sensibles a longitudes de onda cercanas al rojo, verde y azul.
El rango 0-255 corresponde a 8 bits por canal de color. Un byte (8 bits) puede representar 2⁸ = 256 valores distintos (0 a 255). Con 8 bits por canal y 3 canales (R, G, B), cada color ocupa 24 bits (3 bytes), permitiendo 256³ = 16.777.216 colores distintos. Este estándar de color verdadero (true color) de 24 bits fue adoptado universalmente en los años 90 cuando los monitores VGA y SVGA comenzaron a soportarlo. Las pantallas HDR modernas usan 10 o 12 bits por canal (1.024 o 4.096 valores), pero el espacio sRGB web sigue definido en 8 bits por compatibilidad.
Los valores RGB válidos están en el rango 0-255. Si introduces un valor como R=300, la mayoría de implementaciones CSS lo limitan (clamp) al máximo válido: 255. Este comportamiento de clamping está definido en la especificación CSS Color Level 4. En la práctica, ocurre cuando se hacen cálculos matemáticos con colores (por ejemplo, mezclar dos colores sumando sus valores), o cuando se importan colores desde espacios de mayor profundidad de color (16 bits o HDR). La función clamp() de CSS y los operadores matemáticos en oklch están diseñados para manejar estos casos de forma controlada.
RGBA añade un cuarto canal alpha (A) al modelo RGB para controlar la opacidad/transparencia del color. El valor alpha va de 0 (completamente transparente) a 1 (completamente opaco), aunque en CSS también puede expresarse como porcentaje (0% a 100%). rgba(255, 87, 51, 0.5) es el color rgb(255,87,51) con 50% de opacidad. El canal alpha afecta cómo el color se composita sobre los elementos detrás, siguiendo el modo de composición 'source-over' de la especificación de composición SVG/HTML (W3C Compositing and Blending Level 1).
Las pantallas usan RGB porque emiten luz, y la mezcla de luz roja, verde y azul puede recrear cualquier color del espectro visible para el ojo humano (dentro de la gama del dispositivo). Esto se corresponde con la teoría tricromática de Young-Helmholtz (Thomas Young, 1802; Hermann von Helmholtz, 1850), que demostró que el ojo humano tiene tres tipos de fotorreceptores (conos S, M, L) sensibles a longitudes de onda aproximadas de 420nm (azul), 530nm (verde) y 560nm (rojo). Los primeros monitores en color (CRT de fósforos RGB) de los años 70-80 implementaron directamente esta arquitectura, y los LCDs, OLEDs y microLEDs modernos la han heredado.
RGB: historia desde Young-Helmholtz hasta el estándar sRGB
La teoría tricromática del color fue propuesta por Thomas Young en 1802 y ampliada por Hermann von Helmholtz en 1850, estableciendo que el ojo humano percibe los colores a través de tres tipos de receptores sensibles a longitudes de onda largas (rojo), medias (verde) y cortas (azul). James Clerk Maxwell demostró experimentalmente en 1861 la síntesis aditiva de color creando la primera fotografía en color de la historia: superpuso tres fotografías en blanco y negro tomadas con filtros rojo, verde y azul, proyectándolas simultáneamente con linternas de colores correspondientes. La imagen resultante del tartán escocés es considerada la primera fotografía en color (aunque la reproducción fue imperfecta por las limitaciones del colodión de la época).
El modelo de color aditivo RGB aplicado a pantallas tiene su origen en los tubos de rayos catódicos (CRT) de los años 50-60, que usaban fósforos de tres colores para emitir luz roja, verde y azul al ser excitados por el haz de electrones. El primer monitor de color CRT comercial fue el IBM 8503 (1984). La corrección gamma, que compensa la relación no lineal entre la tensión eléctrica y el brillo percibido de los monitores CRT, se convirtió en un componente fundamental del estándar sRGB: el espacio sRGB define una curva de transferencia de color (TRC) que aplica una corrección gamma de aproximadamente 2.2, diseñada para que los valores RGB lineales (como los calculados en shaders 3D) se conviertan correctamente a valores perceptualmente uniformes para la pantalla.
La codificación gamma tiene implicaciones críticas para los cálculos de mezcla de color. Mezclar dos colores sRGB sumando y promediando sus valores RGB directamente produce resultados incorrectos (colores demasiado oscuros en el punto medio) porque los valores sRGB son no lineales. La mezcla perceptualmente correcta requiere convertir primero a espacio lineal (gamma 1.0), hacer el promedio, y convertir de vuelta. Este problema afecta a gradientes CSS, antialiasing de fuentes, composición de capas en editores de imagen, y cualquier interpolación de color. CSS Color Level 4 aborda esto con los espacios de color lineales (srgb-linear) y perceptualmente uniformes (oklch, oklab) que permiten especificar explícitamente el espacio de interpolación.